Detallamos a continuación los casos más habituales de riesgos domiciliarios para los que se recomienda la instalación de redes de protección y seguridad en balcones, ventanas, barandillas, escaleras y demás espacios expuestos al vacío.


No, estas redes tienen una posición vertical y no horizontal o inclinada como las dispuestas en las obras de la construcción que recogen objetos en caída libre.

Al tener una posición vertical, el funcionamiento de la red es el de la prevención; constituye un buen complemento de seguridad como barrera disuasoria, ya que alerta de la proximidad al vacío y responde con una capacidad de absorción de empuje de 140 y 200 Kg/m2 ante eventuales resbalones, desequilibrios o caídas accidentales, reduciendo de manera significativa el riesgo de caídas y lesiones graves.

Otra diferencia, es que son muy discretas y transparentes, el caso contrario de las utilizadas en la construcción, que son reglamentariamente visibles.

  • Ante una posición indebida o resbalón accidental, absorben y         neutralizan el empuje, alertando del límite de riesgo de caídas y lesiones graves.
  • Proveen la seguridad para que niños y mascotas deambulen y jueguen con más libertad en semi exteriores y habitaciones con ventanas abiertas.
  • Son invisibles y estéticamente neutras para cualquier tipo de espacio.
  • Dejan pasar la brisa y el sol.
  • Impiden la caída de objetos arrojados desde el interior.
  • Impiden el acceso de palomas, murciélagos y otros animales desde el exterior.
  • No necesitan mantenimiento, ya que presentan protección UV y no se oxidan.

Los espacios exteriores y semi exteriores; balcones y patios, especialmente en aquellos casos en los que existen barandillas y antepechos escalables.

Las ventanas que no son oscilo batientes, sobre todo las adosadas a camas, mesas y sofás; las cajas de escaleras; los entresuelos…

En especial para niños pequeños (0-7 años), mascotas, adultos con síndrome de vértigo, mareos e inestabilidad motriz.

Las normativas de seguridad Nacional especifican principalmente una altura mínima de barandilla de 1,10 metros y una distancia permitida de vacío de una esfera de 12 cm de diámetro para pisos en altura, que está muy bien para adultos, pero que resulta insuficiente para niños y mascotas pequeñas que por naturaleza son curiosos e imprudentes (Ver pestaña “Riesgos Habituales”)

En este caso la red en el vacío entre el pasamanos y el techo actúa de “sobre barandilla” con efecto disuasorio y preventivo de máxima utilidad ante resbalones accidentales y la posibilidad del libre acceso y utilización de los ambientes con caras al exterior de parte de toda la familia.

No existen normativas para este tipo de redes verticales de escala domiciliaria y tampoco son obligatorias, pero si son una herramienta más, otra opción con la que cuentan los cuidadores que a su vez permitirán a los pequeños más libertad y autonomía, no poca cosa.

Nuestra experiencia nos indica que conviene que este tipo de instalaciones –que en su mayoría implican la exposición al vacío- sean realizadas por personal especializado; lo cual no significa que no pueda ser realizada por particulares con experiencia en trabajos similares.

La correcta disposición y colocación de los perfiles de anclaje y el tensado y corte de la red, salvo en superficies pequeñas, son tareas de cierta complejidad que, debido a su función, no conviene realizar de manera improvisada.

Además, una mano de obra no experta podría reducir alguna de las principales ventajas como la invisibilidad.

  • El objetivo principal de la red es ser elemento disuasorio, y no un elemento activo de interacción; por lo que se debe evitar que los niños usen la red para jugar: empujarse, trepar, colgarse, introducir juguetes o tirar elementos contra ella.
  • Evitar aproximar a la red elementos cortantes o calientes: las redes y/o sogas no son ignífugas ni tienen resistencia al corte.
  • Verificar periódicamente la red y sus fijaciones. En la red, observar la correcta tensión de la malla y comprobar que no presente deterioros. Se aconseja sustituir la red en su totalidad cada tres años.
  • En las fijaciones, observar cuidadosamente la correcta fijación de la malla a los perfiles perimetrales y el correcto anclaje de los perfiles perimetrales a los muros, forjados, carpinterías y demás elementos de la finca en los cuales están insertos.
  • No utilizar la red para otros fines que los específicos.
  • Recuerde que es conveniente que los niños estén siempre acompañados de un adulto.

La durabilidad de la red de nylon con tratamiento UV depende, en parte, de los agentes externos a que se encuentre expuesta y a los factores climáticos en cada caso: principalmente su grado de exposición al sol directo, por lo que debe verificar periódicamente su estado.

Debido a que la red pierde gradualmente parte de sus propiedades mecánicas por exposición a la intemperie, garantizamos su correcto desempeño durante 3 años; transcurrido este período, se recomienda una visita profesional para evaluar el estado de la red.

Es fácil de retirar la red en casos de urgencia. Además, en caso de mudanza, se pueden recuperar los perfiles de sujeción, pero no se recomienda la reutilización de la red.